
Londres/Davos): El lanzamiento por Google de un motor de búsqueda chino autocensurado es el último de toda una sucesión de ejemplos de empresas mundiales de Internet que ceden a la presión del gobierno chino. El servicio restringe los derechos de los usuarios chinos de Internet a la libertad de expresión y a la libertad de información de las que gozan otros países.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, ha declarado en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos: "Al mismo tiempo que reconoce que Google ha adoptado una serie de...![]()
