
El cementerio de Paco representa una parada obligada para cualquier
visitante a la ciudad. Los muros son altos, de piedra vieja, carcomida por
los años, la polución, las grietas dejadas por los terremotos como rasgos de
un rostro anciano. Este pequeño círculo de verde y tranquilidad, donde
trinan algunos pájaros en medio del bullicio de Manila, es apenas una gota
redonda y aislada rendida por el océano de cemento que forma la ciudad.
Acaso por esta misma razón su imagen multiplique su ![]()

En los últimos meses se ha repetido hasta la extenuación que la Unión Europea se halla en crisis. En virtud de una moderada paradoja, uno de los signos de que el diagnóstico no va desencaminado lo aporta el hecho de que, al calor de los problemas, han recuperado peso los discursos que concluyen, sin más, que la UE es un dechado de perfección en un planeta marcado por un sinfín de desafueros.
Bien está que se subraye que las crisis configuran momentos propicios para la creatividad y, con ellos, estímulos poderosos para el cambio saludable. Una y otro a duras penas se abrirán camino, sin embargo, si de por medio no se revela un esfuerzo que, orientado a...![]()
